-Ella no sabe nada.- Dijo una voz mientras la chica recuperaba la consciencia.
-Te ha visto, ya sabes lo que eso significa.
-Pero si...-
-Pero nada. Pasara por lo que pasaron todas.- Interrumpió una voz grave.
-Y otra cosa...- La chica abre un poco los ojos e intenta moverse, pero al ver que esta atada de pies y manos empieza a revolverse y ponerse nerviosa.
Una figura recorre la habitación y ella le pide ayuda, pero al ver al camarero que la había timado, todas sus esperanzas se desvanecieron.
-¿Qué quieres de mí?
-Nada. Solo que respondas a unas preguntas. Solo eso.
-¿Responder a unas preguntas? ¿Y si las respondo me podre ir?
-Bueno, eso depende de lo que respondas.- Dijo con una sonrisa macabra. La chica se le queda mirando, hasta que ve otra figura acercarse, y al ver que era el joven camarero le dice:
-¿Qué esta pasando? ¿Por qué me tenéis atada? ¿Donde estamos?
-Tranquila, tranquila. Recibirás todas las respuestas a su debido tiempo.- Dijo mientras se acercaba a la chica y se agachaba junto a ella. -De momento, somos nosotros los que hacemos las preguntas.
-¿Donde lo guardas?
-¿Guardar el que?
-No te hagas la tonta, sabes de lo que estoy hablando.
-No, no se.
-Así que no lo sabes eh.- Dijo mientras se daba la vuelta y cogía algo -A ver si así se te refresca la memoria.
Y acercándose con un cuchillo, se coloca detrás de ella y se lo pone en el brazo
-¿Donde lo tienes?
-No se de que me estas hablando.
Acto seguido, el joven hace un pequeño corte en el brazo, haciendo que la chica pegue un pequeño grito de dolor.
-¿Donde lo tienes?- Dijo colocando el cuchillo un poco más arriba
-No se de lo que me estas preguntando.
Hace otro pequeño corte y la chica vuelve a gritar.
-Te juro que si supiese que es lo que dices te lo diría.- Dijo girando la cabeza, intentando verle.
El hombre se acerca con paso firme y cruzandole la cara dice:
-Sabemos que lo tienes tú, no te hagas la loca. Llevamos tiempo observándote y sabemos todo sobre ti. Donde estudias, con quien te juntas, donde vives...
La chica deja caer la cabeza, como si no pudiera sostenerla por el peso.
-O nos dices donde esta o...
-¿O que?- Dijo la chica sin levantar la cabeza -¿Me daréis una paliza? ¿Me violareis?
Levantó la cabeza rápidamente, haciendo que la lagrima que corría por su mejilla saliese volando de su cara y mirando fijamente al hombre, como si fuese otra persona diferente.
-Adelante. Hacedme lo que queráis, no conseguiréis nada.- Esbozando una sonrisa.
-Torturar a este cuerpo todo lo que queráis, sabéis perfectamente que a mi no me hará nada. Podría estar aquí todo el día viendo como la torturáis. Es más, os reto a que lo hagáis, hace mucho que no lo veo. Quiero divertirme un rato.- Dijo sonriendo aún más fuerte.
El hombre se queda mirándola perplejo mientras el joven se ponía enfrente de ella, mirando igual que su compañero.
-Oh, eres tú. Cuanto tiempo sin verte ¿Qué tal por este mundo? Tus padres te traen recuerdos.
Al escuchar esto, el joven se abalanza sobre la chica, la coge fuertemente del cuello, se acerca a su cara y le dice:
-Ni se te ocurra ponerles un dedo encima, bastante pasaron ya. Dejales descansar en paz.
-Jajaja, sabes que nunca podrán descansar en paz. Por tu culpa están encerrados y nadie puede salvarlos ahora.
El joven suelta el cuello de la chica y dice:
-Si. Hay una forma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario